El significativo deterioro social, económico
y ambiental, agudizado en los países subdesarrollados y sobre todo en sus
grandes aglomeraciones urbanas, las universidades han desempeñado un papel
importante aunque insuficiente para enfrentarlo.
La necesidad de esta participación
universitaria es fundamental tomando en consideración la marcada desigualdad de
la estructura social de nuestros países. Donde, son relativamente pocos
quienes tiene la posibilidad de acceder a la formación universitaria y,
precisamente por ello, la responsabilidad de los universitarios es mayor.
La responsabilidad social ambiental la
entendemos en el marco de la llamada ética del futuro y de los derechos humanos
de la tercera generación que, en lo general, podríamos considerar tiene como
principales rasgos: incluir las relaciones entre humanos con otros humanos y
no-humanos, las relaciones son actuales y con respecto al futuro, incorpora los
fines como las acciones necesarias para alcanzarlos. Como también a la ética de
la sustentabilidad, que exige la hibridación de los conocimientos. Este enfoque
también exige su abordaje pretendiendo integrar al problema sus implicaciones
filosóficas, sociales, políticas y de las ciencias de la naturaleza y, por lo
tanto, ante dicha complejidad, también debe otorgar apertura a diversas
posturas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario